¿Qué es encontrarse uno mismo?, ¿Qué signficado tiene conocer quién soy y saber hacia dónde me dirijo? Las preguntas son muchas, pero las respuestas son pocas; más aún, para alguien que recién comienza en este díficil camino: la vida -esa que se reinicia cuando eres mayor edad-.
Para responder la primera pregunta tiene que estar claro qué estoy haciendo; no solo en el ámbito profesional o laboral, sino como ser humano. ¿Aporto algo a mi comunidad, o soy uno más que anda por sus calles sin prestarle atención a la gente? Si sabemos esto, quizás -y solo quizás- se haya dado un gran paso para alcanzar nuestro objetivo.
Seguro que a la mayoría de personas le afecta el no compartir un momento con sus amigos, familiares, pareja, o darse una escapada en solitario para pensar y tomar un breve descanso de la tan tóxica comunidad. Solo uno, cara a cara, con la naturaleza, la combinación perfecta para aliviar el alma. Ese alivio que muchos buscan, pero que no todos tienen la dicha de conseguir.
El covid-19 llegó para decirnos a la cara "no me importa tu supuesta tranquilidad, estoy aquí para demostrarte que eso no es para siempre. Que la vida es dura y si no estás preparado puedes retirarte y darle el lugar a otro". Ahora, tras una pequeña reflexión, es evidente que hay decisiones por tomar. El tiempo pasa y si aún no te encuentras, no temas, sigue atento y apodérate de la situación. Tú eres capaz. Continuará...